Publicado: 28 de Diciembre de 2015

Uno de los problemas del habla que más ansiedad pueden provocar a una persona es la disfemia, o tartamudez cómo se conoce popularmente. Los disfémicos son personas que sienten miedo a hablar, a comunicarse y los síntomas más evidentes son el trastorno en la fluencia del habla y la tensión muscular en toda la zona orofacial.

Es importantísimo un tratamiento combinado entre logopedia y psicología. En el campo logopédico trataremos a la persona con disfemia con relajación general y parcial de la zona y con técnicas para evitar el problema de fluencia. En la parte psicológica trataremos los posibles problemas de base que pueda tener esta persona así cómo el control de su autoestima que siempre aparece afectada en este tipo de pacientes.

A continuación os ofrecemos unos consejos para padres recomendados por la Fundación Española de la Tartamudez


- Acepte la forma de hablar de su hijo.

- No se sienta culpable porque su hijo tartamudee.

- No considere el tartamudeo cómo algo negativo.

- Procure no transmitirle desagrado cuando le vea atascado.

- Intente no impacientarse cuando su hijo tartamudea.

- Piense que el niño hace esfuerzos por controlar su habla.


En este sentido el tratamiento de una persona con disfemia se transforma en transversal participando de él todo el entorno del paciente. 


En el Centro de la Voz os podemos ofrecer un tratamiento integral al problema del trastorno de la fluencia y ayudar a mejorar la calidad del lenguaje y de la vida del paciente.