Publicado: 24 de Noviembre de 2017

Las posibles alteraciones del lenguaje tienen muchas manifestaciones. La génesis de un trastorno de lenguaje puede estar ligada a factores motores, neurológicos, cerebrales o psicológicos. El mutismo selectivo se engloba dentro de estos problemas.

Esta alteración consiste en la disminución o desaparición del lenguaje ante determinadas circunstancias o personas fuera del circulo más cercano del paciente. Se da, generalmente, en niños. Los pacientes afectados no tienen ninguna razón física que justifique que no se use el lenguaje puesto que en entornos cercanos al paciente si que se usa de manera competente.

Según el DSM-V, para que podamos hablar de mutismo selectivo deben darse los siguientes síntomas:

- Incapacidad persistente para hablar en situaciones sociales específicas.

- Un mes de aparición de los síntomas cómo mínimo.

- Descartar algún otro problema de la comunicación o trastorno mental.

- Puede estar asociado a fobias sociales, fobias de separación

El niño o niña afectado por mutismo selectivo decide solo hablar a ciertas personas de su entorno. Esta afectación, cómo se puede imaginar, genera muchos problemas para su relación con iguales y mayores y para su escolarización, ya que el niño puede no participar de modo óptimo en ciertas actividades escolares.

Este es uno de los casos donde la terapia multidisciplinar se torna imprescindible para la mejora del lenguaje del paciente. El trabajo coordinado del centro escolar, el logopeda y el psicólogo, permitirá que avancemos en la recuperación del lenguaje. Cómo logopedas les podemos ofrecer a los niños afectados ejercicios y juegos que les permitan disfrutar del placer de comunicar, de compartir experiencias y sentimientos.

Blog AMSTA (Asociación Española de Mutismo Selectivo y Ansiedad)